Hay espíritus inquietos que tienen hambre de brillar, porque la soberbia que los reviste son ortigas en el sendero. La urgencia es arrancarlas de nuestro camino, por lo que de pronto nos convertimos en jardineros con eventuales manos heridas, que son curadas con un ungüento de sabiduría que acontece en el tiempo; hay que desmalezar de raíz en torno a la cosecha.

2 distorsiones.:
gran labor...
La foto es formidable, y tienes mucha razón, la soberbia es algo que perjudica a las personas y pudre el carácter, pero por fortuna la sabiduría siempre estará allí para sanar la herida de la soberbia, como tu bien has dicho.
Un saludo :)
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