Yo sé que el mundo es inquieto, constantemente quiere ser un poema. En realidad, todos lo somos, pero es que hay un acuerdo del ser en vías de extinción que prima cuando se encuentran en cualquier localidad furiosa. La observación cotidiana de entender que hay piernas que sólo quieren correr, almas que sudan, contrastes que golpean y vientos que son provocados por un cuerpo que va demasiado en velocidad me llevó a optar por el exilio.Entiendo que soy un espíritu en movimiento. Estoy en un lugar y mis sentidos sólo quieren encontrarse en diferentes direcciones, no quieren solamente espasmos rutinarios. Pero en aquel exilio, encontré la manera de detenerme un poco y, al mismo tiempo, el ser atípico que me enseñara paisajes extraordinarios de la sencillez. Algo que ansiaba en uno que otro ser contiguo.
He estrellado en el poblado que la vida quiso. No exigí, no quise destruir, ni buscar en la fantasía. No era necesario. La paciencia es una luz sorpresiva que no enceguece, sino que calienta y se cerciora que abrace cada saludable sortilegio en el verso del ser mismo.
1 comentario:
Descubrir la sencilles de nuestros momentos y rosar la calidez de nuestras manos y mas aun.. viendo un atardecer contigo ^^ queriendo volar en un oceano infinito de nuevas vivenves y oportunidades que las tenemos en nuestras yemas de los dedos acariciandonos con simples miradas y siendo felices mirandonos^^
te quiero tanto mi nenita^^ y agradesco que vivas cada dia ^^
Publicar un comentario