12/10/2011

Nuevos ingredientes


Desconozco cómo llegó la vulnerabilidad, se siente como ropajes clínicos y descoloridos. Me entra fuego por las rendijas de mi respiración y mis ventanas se empañan de confusión extraña.

Se hace necesaria cambiar la receta: una cucharada colmada de silencio, una gran pizca de desconexión, un atado de respuestas, endulzar con pasión y colar la vida de muchedumbre con otros olores y sabores. Esta vez no vomitaré por actitudes, sino que me pondré a dieta de malas influencias.

2 distorsiones.:

Jose Cuadro Manzano dijo...

Lo que realmente importa es que te sientas bien haciendolo, y que esto persevere en el tiempo, dejando atras toda huella que pudiese ser una mala influencia.

Te amo^^-

El sagrado retorno a uno mismo dijo...

A veces el silencio es un gran ingrediente para la vida