Una vuelta a aquélla manzana



No sé si puedo consolarme comiendo la manzana para resolver la discordia, hija de un gen ajeno. No obstante, lo que si mejora mi respiración es al saber que no tengo dimensionada mi mente para dejarla crecer y ramificarse en el ser humano querido que da su mano con otro. 

Tiempo en el alba y en lo que suma y sigue.

2 comentarios:

F dijo...

Y que la mente sea eterna.

Saludos :)

F dijo...

Me quedó dando vueltas aquello de la esencia.

(No se si estoy de acuerdo, pero en realidad, no se si frente a esas cosas sea necesario estar o no estar a favor...)

Lo que si está claro, tal como decías..es que existe el deambular: ese crea pequeños vacíos en algún lugar, en algún momento... y quien sabe las vueltas que da cada uno. He ahí el misterio o la esperanza, yo aun no se como llamarle.

( En una de esas hay que meterse en la caja ..como decía Kurt)

Gracias por tus letras.