Empatía no es simpatía




Las respuestas son inútiles cuando las ideas son un cielo raso, pues sólo se iluminan por luces artificiales de bajo consumo. 

Para comprender y ponerse en el lugar del otro, son necesarias más que las puertas para salir y entrar, es imprescindible echar un ojo infinito en la historia ajena y abrazar las emociones que intenten escapar y oponer resistencia. 

Aprende a decapitar el ego que de él tanto has abusado, al igual que el deseo incontrolable de poder  que publicitas y sociabilizas una y otra vez con los otros. Este deseo incontrolable de poder que te lleva a conseguir súbditos y revalidarte ante el que se opone. 

Quizá el mejor intento de recuperar lo perdido y responder es callar después de haber hablado tanto, así el aliento sublimará.


1 comentario:

F dijo...

La decapitación del ego debería ser el patrón de esta era. Debemos seguir resistiendo y transmitiendo, poco a poco las miserias caerán.

Saludos :)