Oscuridad.

En la oscuridad te observo perfecto, me reencuentro con los susurros que profundizan esta escena del presente, atravieso este ventanal, ya se ha quebrado en mil pedazos para coser razón y corazón. Ambos tienen el principio diluido en toda esta cáscara llamada cuerpo y tienen el mismo final verbal. CoraZÓN, raZÓN. Juguemos con las palabras, mientras tú crees ser el cielo y yo soy la luna. ¿Quieres ser el sol y calentarme una vez más?, ¿Quieres ir a buscarme cuando me zambulla en la cascada y realice el mismo nado mariposa para que descubras que fuí un capullo hivernando al igual que tú? Si lo hicieras, sería la naturalidad un pequeño desertor de tristezas.

Estoy en la oscuridad, prefiero quedarme aquí con estas reflexiones, las cuales son una linterna, son respirables y oníricas. Mi vivienda es un castillo de arena que será llevado por las olas. Siempre volverán al mismo sitio, aunque cambie de piel. El espíritu sólo será calentado, no hervido, ni quemado.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Saludos para ti tambien. Y en donde puedo leer lo tuyo que es tan parecido a lo mio?

Que estes bien.