
Posiblemente, me entretenga tejiendo más transparencias que escudos. No podría habituarme a ninguna causa artificial para poner la bandera en tu territorio y creer que conquisto. No puedo colonizar nada más que mis anhelos, porque no puedo hacerme dueño de un ser potencialmente libre, eres el prefijo de tu propia calle, yo sólo puedo ir por la vereda y puedo virar en otra esquina si el camino lo pide.
Mis pasos son dóciles a la calzada, caminan por lo ancho cuando se encuentran en la propia calzada. Sin embargo, la curiosidad habla en mis intersticios mentales y dice, ¿Se apagará el horizonte para los que aún han burlado su propia metamorforsis? Y entonces en una cuestión de segundos ya no hay más disimulo en la circunstancia, sigue quedando una oportunidad para mostrar los dientes en nuestra faz.
La necesidad de orientación ya no importa.
Mis pasos son dóciles a la calzada, caminan por lo ancho cuando se encuentran en la propia calzada. Sin embargo, la curiosidad habla en mis intersticios mentales y dice, ¿Se apagará el horizonte para los que aún han burlado su propia metamorforsis? Y entonces en una cuestión de segundos ya no hay más disimulo en la circunstancia, sigue quedando una oportunidad para mostrar los dientes en nuestra faz.
La necesidad de orientación ya no importa.
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