La primera vez que la tranquilidad se vistió de gala, supe que había un baile de disfraces en el que estuve invitada y participé por un período corto de tiempo. A la tranquilidad se le quedó corto el vestido y, por más que trató de disimular, la incomodidad era evidente.La tranquilidad de ese día no la he visto desde hace mucho tiempo. Pero me topé con la tranquilidad hermana, estaba desnuda, pero no sentía pudor ni vergüenza de estar así. Era una sensación extraña, no sentí morbo de ella, la abracé como si la conociese de toda la vida. Y en ese momento, llovió y posé mi cabeza sobre su hombro para seguir sonriendo sin censuras, ni límites. No necesito festejarla delante de todos.
2 comentarios:
julie in love... que bonito
Igual que la belleza, no se ve, se siente...
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