Árbol


Mis cercanías se han reducido especialmente en la tierra que se eriza, en el sol que se zambulle coloridamente en los charcos, en la naturaleza omnipresente, en la creencia en la lentitud hacia la calma. Sentada en el techo del mundo para contemplar maravillas de un acá y más allá. 

El megáfono ha transmitido voces, pero hay un porcentaje que mi nivel auditivo ideoafectivo alcanza; se incorpora como una transfusión de vientos del atardecer. Y subo por la escalera de los sueños para encontrarme con la casa del árbol que cobija mis raíces, mis frutos y mis esperanzas.

1 comentario:

F dijo...

Volver al origen, a la casa en el árbol..volver.
Ese ha sido mi fantasmas estos días.

Saludos :)


F