Hipotermias

Se han translucido los colores de la falta de desidia, se han desanclado para tomar rumbo en un agonizante atardecer. 


Es bueno esperar que oscurezca, surcar mares de la no precipitación y la ignorancia es buena cuando no te araña el cráneo de la conciencia. Es mejor que te suban los colores al rostro y sentir esa tibieza en las mejillas. Ya tienes una sensación y es más que pretender vivir en un iglú imaginario. Ni los esquimales prefieren el frío, sólo se protegen en contra de la gelidez ambiental. 


Pero los corazones no pueden estar por mucho tiempo bajo hipotermia. Necesitan de calidez constante, verbal y no verbal. Debes amarte primero y espero que no te sonrojes más de la cuenta. Utilizaré tu carmín para colorearte cada anhelo y sub anhelo que puedas recoger o descubrir cuando mires el techo celestial o el fuego ardiendo. Verás que no sólo existe un planeta rojo, sino un arcoiris de razones para creer.


No te preocupes, es una felicidad estallar a tiempo para poder sonreír.

(Escrito en  Marzo de 2009).

No hay comentarios: